LA ALMAZARA
Raíces que dan sabor
Fundada en 1967 en el corazón del municipio de Espinoso del Rey, en la provincia de Toledo, nuestra almazara nació como fruto del esfuerzo colectivo de un grupo de agricultores profundamente arraigados a su tierra. Unidos por la pasión por el olivar y por el deseo de preservar una tradición milenaria, decidieron dar forma a un proyecto común que honrara el legado rural de La Jara y pusiera en valor su producto más preciado: el Aceite de Oliva Virgen Extra.
Desde nuestros primeros días, hemos trabajado con un propósito claro y firme: elaborar un aceite que no solo cumpla con los más altos estándares de calidad, sino que conserve intacta la esencia del fruto, el alma del olivo y el carácter singular de nuestra tierra. Cada campaña, cada cosecha, cada gota refleja el respeto por el entorno, el cuidado artesanal y el compromiso con una cultura que se transmite de generación en generación.
Hoy, más de medio siglo después, seguimos fieles a ese compromiso. Hemos sabido evolucionar sin perder nuestras raíces, incorporando tecnología de vanguardia que nos permite mejorar procesos, garantizar trazabilidad y elevar la excelencia sin renunciar al saber ancestral que nos define. Nuestro AOVE Cornicabra es el resultado de esa fusión: tradición y modernidad, autenticidad y precisión, historia y futuro.

Un territorio de olivos y tradición
Nuestros olivares se extienden por un mosaico de pueblos que comparten historia, paisaje y cultura:
Espinoso del Rey, Torrecilla de la Jara, La Fresneda de la Jara, Retamoso de La Jara, Robledo del Mazo, Buenasbodas, Robledillo, Navaltoril, Las Hunfrías y Piedraescrita.
En estas tierras el olivo ha echado raíces profundas y con él, una forma de vida que gira en torno al cuidado del campo y la cosecha de su fruto más noble. Cada estación marca un ritmo que une a familias y generaciones en la tarea común de preservar la tradición.
Cada campaña, nuestros socios cultivan con esmero variedades autóctonas de aceituna, recolectadas en el momento óptimo de maduración para garantizar un aceite de oliva virgen extra de sabor equilibrado, aroma intenso y propiedades saludables.
De esta unión entre tradición y naturaleza nace un aceite que trasciende lo cotidiano. Cada botella es testimonio de un legado compartido, pensado para llevar a tu mesa no solo un alimento saludable, sino también la historia y el carácter de una tierra que vive por y para el olivo.
El valor del Aceite de Oliva
El aceite de oliva virgen extra (AOVE) que elaboramos en Nuestra Señora de Piedraescrita es el resultado de un proceso meticuloso, desde el campo hasta la botella. Solo utilizamos aceitunas sanas, molturadas en frío pocas horas después de su recolección, para preservar todos sus matices organolépticos y su riqueza nutricional.
Nuestro AOVE destaca por su bajo nivel de acidez, su color dorado con reflejos verdes, y un perfil sensorial que combina notas frutadas, amargas y picantes en perfecto equilibrio. Es un aceite ideal tanto para el uso en crudo como para la cocina tradicional, y representa la máxima expresión de calidad dentro del mundo del aceite de oliva

Una cooperativa con alma
Somos una cooperativa agrícola formada por familias que han transmitido el amor por el olivo de generación en generación. Cada socio es parte activa del proceso: desde el cultivo hasta la elaboración y comercialización del aceite, lo que nos permite mantener un modelo sostenible, justo y arraigado al territorio. Además, apostamos por la innovación constante, incorporando mejoras en los sistemas de extracción, trazabilidad y envasado, sin perder de vista lo más importante: el respeto por la tierra y por quienes la trabajan
Comprometidos con el entorno
En Nuestra Señora de Piedraescrita creemos que el futuro del aceite de oliva pasa por la sostenibilidad. Por eso, promovemos prácticas agrícolas responsables, fomentamos el relevo generacional en el campo y colaboramos activamente en el desarrollo económico y social de nuestra comarca. Cada botella de nuestro aceite es un homenaje a la tierra que nos vio nacer, a las manos que la cultivan y a la cultura milenaria del olivo. Con cada cosecha reafirmamos nuestro compromiso de cuidar el legado y proyectarlo hacia un futuro más justo y sostenible
Descubre el sabor de nuestra tierra. Llévate a casa el aceite que transforma cada plato en una experiencia inolvidable.



